Nuestra salchicha fresca de pollo está pensada para quienes buscan un producto ligero, sabroso y fácil de cocinar. La mezcla se trabaja en obrador para conseguir una textura jugosa y bien ligada, sin sensación seca ni pastosa, y con un sabor suave que resulta agradable en cualquier preparación.
El secreto de una buena salchicha fresca está en la mordida: tiene que ser tierna, jugosa y equilibrada. Estas cumplen exactamente con eso.
Versátiles y prácticas: funcionan muy bien en sartén, a la plancha, en barbacoa o como base para platos rápidos como pasta, arroces o guisos sencillos.
Modo de uso: cocinar completamente antes de consumir.

Reseñas