Alas de pollo limpias, sin plumas, abiertas y parcialmente deshuesadas para que sean más cómodas de cocinar y de comer. Las adobamos por nosotros mismos con una mezcla sabrosa, pensada para que el sabor penetre en la carne y el resultado sea jugoso y con carácter.
Se cocinan rápido y admiten varios métodos: barbacoa, horno o sartén. En cualquier caso, el adobo aporta ese punto casero que las diferencia de las alas industriales.
Perfectas para barbacoas informales, cenas fáciles, aperitivos o cualquier ocasión en que apetezca algo sabroso sin complicaciones.
Modo de uso: cocinar completamente antes de consumir.

Reseñas